Rumores, burlas y perfiles anónimos convierten un problema del instituto en una amenaza que ya no se queda en los pasillos.
Julia siempre ha sido popular. Pero últimamente algo ha cambiado. Se comporta de forma extraña, evita a quienes la rodean y parece atrapada en un problema que nadie termina de ver.
Cuando Clea empieza a investigar, descubre que lo que ocurre no se limita al instituto. En redes sociales, donde todo se comparte, se deforma y se propaga sin control, alguien ha decidido cruzar una línea.
Con la ayuda de RAM, una misteriosa inteligencia artificial, y de otros hackers aliados, Clea tendrá que seguir el rastro antes de que el daño sea irreversible.
Una novela juvenil de misterio, tecnología y acción sobre el acoso, la responsabilidad digital y las huellas que dejamos en internet.
Porque en el Reino Digital, todo deja huella.